La corrupción no es un accidente, es una herencia que la humanidad carga desde sus albores. Ha tenido un largo recorrido en la historia, con altibajos que parecen caprichos del destino, encumbrándose en épocas y países a
niveles nunca antes vistos. Basta un individuo, armado de ambición y poder, para manipular a las masas y convertir sus recursos en patrimonio personal.
Las dictaduras fueron, y aún son, escenarios donde la corrupción desmedida se instala como un monstruo sin freno, dejando cicatrices profundas en los pueblos y cimentando las bases para que sus seguidores, con traje o con sotana, con uniforme o con corbata, perpetúen el saqueo. Más tarde llegaron las “democracias”, prometidas como antídoto, pero que pronto se vieron infiltradas por los mismos vicios. Empresarios del tamaño de Odebrecht no hicieron más que revelar la magnitud del pacto oscuro entre política y dinero.
Pero la verdadera raíz de este mal no está solo en los palacios presidenciales ni en los consejos de ministros. Se esconde también en la ignorancia que se abraza con resignación, en el interés mezquino de quien vota a cambio de un favor, en la envidia que calla ante el éxito ajeno, en la desidia que prefiere no involucrarse. El miedo, el egoísmo, la codicia y hasta la esperanza malentendida son hilos invisibles que tejen la red donde la corrupción se mantiene viva.
En cada ciudadano que mira hacia otro lado, en cada silencio cómplice, en cada pequeña trampa cotidiana, se va alimentando el monstruo. Por eso la corrupción no es solo obra de los gobernantes: es el espejo más incómodo de toda una sociedad.
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Vendeur : Grand Eagle Retail, Bensenville, IL, Etats-Unis
Paperback. Etat : new. Paperback. La corrupcion no es un accidente, es una herencia que la humanidad carga desde sus albores. Ha tenido un largo recorrido en la historia, con altibajos que parecen caprichos del destino, encumbrandose en epocas y paises aniveles nunca antes vistos. Basta un individuo, armado de ambicion y poder, para manipular a las masas y convertir sus recursos en patrimonio personal.Las dictaduras fueron, y aun son, escenarios donde la corrupcion desmedida se instala como un monstruo sin freno, dejando cicatrices profundas en los pueblos y cimentando las bases para que sus seguidores, con traje o con sotana, con uniforme o con corbata, perpetuen el saqueo. Mas tarde llegaron las "democracias", prometidas como antidoto, pero que pronto se vieron infiltradas por los mismos vicios. Empresarios del tamano de Odebrecht no hicieron mas que revelar la magnitud del pacto oscuro entre politica y dinero.Pero la verdadera raiz de este mal no esta solo en los palacios presidenciales ni en los consejos de ministros. Se esconde tambien en la ignorancia que se abraza con resignacion, en el interes mezquino de quien vota a cambio de un favor, en la envidia que calla ante el exito ajeno, en la desidia que prefiere no involucrarse. El miedo, el egoismo, la codicia y hasta la esperanza malentendida son hilos invisibles que tejen la red donde la corrupcion se mantiene viva.En cada ciudadano que mira hacia otro lado, en cada silencio complice, en cada pequena trampa cotidiana, se va alimentando el monstruo. Por eso la corrupcion no es solo obra de los gobernantes: es el espejo mas incomodo de toda una sociedad. This item is printed on demand. Shipping may be from multiple locations in the US or from the UK, depending on stock availability. N° de réf. du vendeur 9798274966405
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Vendeur : CitiRetail, Stevenage, Royaume-Uni
Paperback. Etat : new. Paperback. La corrupcion no es un accidente, es una herencia que la humanidad carga desde sus albores. Ha tenido un largo recorrido en la historia, con altibajos que parecen caprichos del destino, encumbrandose en epocas y paises aniveles nunca antes vistos. Basta un individuo, armado de ambicion y poder, para manipular a las masas y convertir sus recursos en patrimonio personal.Las dictaduras fueron, y aun son, escenarios donde la corrupcion desmedida se instala como un monstruo sin freno, dejando cicatrices profundas en los pueblos y cimentando las bases para que sus seguidores, con traje o con sotana, con uniforme o con corbata, perpetuen el saqueo. Mas tarde llegaron las "democracias", prometidas como antidoto, pero que pronto se vieron infiltradas por los mismos vicios. Empresarios del tamano de Odebrecht no hicieron mas que revelar la magnitud del pacto oscuro entre politica y dinero.Pero la verdadera raiz de este mal no esta solo en los palacios presidenciales ni en los consejos de ministros. Se esconde tambien en la ignorancia que se abraza con resignacion, en el interes mezquino de quien vota a cambio de un favor, en la envidia que calla ante el exito ajeno, en la desidia que prefiere no involucrarse. El miedo, el egoismo, la codicia y hasta la esperanza malentendida son hilos invisibles que tejen la red donde la corrupcion se mantiene viva.En cada ciudadano que mira hacia otro lado, en cada silencio complice, en cada pequena trampa cotidiana, se va alimentando el monstruo. Por eso la corrupcion no es solo obra de los gobernantes: es el espejo mas incomodo de toda una sociedad. This item is printed on demand. Shipping may be from our UK warehouse or from our Australian or US warehouses, depending on stock availability. N° de réf. du vendeur 9798274966405
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