Si queremos comprender cómo funciona la creación a través de la palabra, y la manipulación a través de la historia, es importante conocer la dimensión donde ésta ocurre: el tiempo, así como descubrir la relatividad de este último.
Entendemos y dotamos de sentido al mundo a través de la palabra, y desde que despertó en nuestra mente la capacidad del asombro y la duda, comenzamos a construir narrativas y todo tipo de relatos simbólicos que nos den explicaciones ante la inmensidad de la existencia.
Nacieron como uno mismo, humanidad, palabra y mitología.
Hablamos y contamos historias.
Eso es lo que hacemos a lo largo de toda nuestra vida, como individuos y como especie. Eso es lo que nos hace humanos.
Hacemos historias y vivimos dentro de ellas. Habitamos una historia colectiva que compartimos con una comunidad, que es comunidad gracias a que todos se cuentan la misma historia, y habitamos también dentro de nuestra historia individual.
La que nos contamos a nivel colectivo, cualquiera que sea dicho colectivo, nos da una de tantas respuestas a la pregunta “quiénes somos”; la individual, ésa que nos contamos acerca de nosotros mismos, evidentemente responde la pregunta sustancial: quién soy yo.
¿Para qué sirve la historia actualmente? Es más, ¿qué historia debemos enseñar a las nuevas generaciones nacidas entre finales del siglo XX y principios del XXI? O mejor aún: «¿Qué pasado exponer ante unos alumnos que son en parte herederos de los vencedores españoles de la Reconquista (contra el islam), mientras que otros lo son de la Conquista (de América)?».
La respuesta a estos interrogantes tiene en parte que ver con aquello a lo que aplicamos la etiqueta «historia», señala Serge Gruzinski en este sólido trabajo que, en la versión española, comparte el elocuente y atractivo título –procedente de su original francesa– de L’histoire, ¿pour quoi faire ? No se trata tanto de subrayar que nuestra manera de considerar el mundo actual parece con frecuencia propia de otra época como de indicar que en los últimos cuarenta años se han producido notables cambios y perturbaciones que socavan el eurocentrismo en el que cómodamente estábamos instalados desde que a principios del siglo XIX surgieran los Estados-nación. La historia no puede reducirse a un relato único, a una especie de «marcha forzada hacia la nación». Tampoco se trata de trocar el viejo y autocomplaciente eurocentrismo de las historias nacionales europeas por un sinocentrismo no mucho más atractivo, pero si en auge gracias al superventas de Gavin Menzies 1421: El año en que China descubrió el mundo (2002). Hoy es imposible interpretar todo desde un rincón del mundo, subraya Gruzinski siguiendo la estela de los postcolonial studies. Comprender de qué está hecho el presente es tan complicado como reconstruir un pasado solo con los fragmentos que se han conservado de él. Por eso hay que comenzar con un trabajo de localización y de rigurosa contextualización en el que la imagen, con su particular léxico y sintaxis, nos proporciona imprescindibles pistas para perseverar.
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Paperback. Etat : new. Paperback. Si queremos comprender como funciona la creacion a traves de la palabra, y la manipulacion a traves de la historia, es importante conocer la dimension donde esta ocurre: el tiempo, asi como descubrir la relatividad de este ultimo.Entendemos y dotamos de sentido al mundo a traves de la palabra, y desde que desperto en nuestra mente la capacidad del asombro y la duda, comenzamos a construir narrativas y todo tipo de relatos simbolicos que nos den explicaciones ante la inmensidad de la existencia.Nacieron como uno mismo, humanidad, palabra y mitologia.Hablamos y contamos historias.Eso es lo que hacemos a lo largo de toda nuestra vida, como individuos y como especie. Eso es lo que nos hace humanos.Hacemos historias y vivimos dentro de ellas. Habitamos una historia colectiva que compartimos con una comunidad, que es comunidad gracias a que todos se cuentan la misma historia, y habitamos tambien dentro de nuestra historia individual.La que nos contamos a nivel colectivo, cualquiera que sea dicho colectivo, nos da una de tantas respuestas a la pregunta "quienes somos"; la individual, esa que nos contamos acerca de nosotros mismos, evidentemente responde la pregunta sustancial: quien soy yo.Para que sirve la historia actualmente? Es mas, que historia debemos ensenar a las nuevas generaciones nacidas entre finales del siglo XX y principios del XXI? O mejor aun: Que pasado exponer ante unos alumnos que son en parte herederos de los vencedores espanoles de la Reconquista (contra el islam), mientras que otros lo son de la Conquista (de America)?.La respuesta a estos interrogantes tiene en parte que ver con aquello a lo que aplicamos la etiqueta historia, senala Serge Gruzinski en este solido trabajo que, en la version espanola, comparte el elocuente y atractivo titulo -procedente de su original francesa- de L'histoire, pour quoi faire ? No se trata tanto de subrayar que nuestra manera de considerar el mundo actual parece con frecuencia propia de otra epoca como de indicar que en los ultimos cuarenta anos se han producido notables cambios y perturbaciones que socavan el eurocentrismo en el que comodamente estabamos instalados desde que a principios del siglo XIX surgieran los Estados-nacion. La historia no puede reducirse a un relato unico, a una especie de marcha forzada hacia la nacion. Tampoco se trata de trocar el viejo y autocomplaciente eurocentrismo de las historias nacionales europeas por un sinocentrismo no mucho mas atractivo, pero si en auge gracias al superventas de Gavin Menzies 1421: El ano en que China descubrio el mundo (2002). Hoy es imposible interpretar todo desde un rincon del mundo, subraya Gruzinski siguiendo la estela de los postcolonial studies. Comprender de que esta hecho el presente es tan complicado como reconstruir un pasado solo con los fragmentos que se han conservado de el. Por eso hay que comenzar con un trabajo de localizacion y de rigurosa contextualizacion en el que la imagen, con su particular lexico y sintaxis, nos proporciona imprescindibles pistas para perseverar. This item is printed on demand. Shipping may be from our UK warehouse or from our Australian or US warehouses, depending on stock availability. N° de réf. du vendeur 9798300115708
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