Gabriel Infante, un místico que podía caminar sobre el agua, levitar en oración, ver el futuro, sanar enfermos, expulsar demonios, y aún revivir a los muertos... entre otras cosas, fue un sacerdote católico por una década, pero Dios lo libró de ese compromiso. Ahora ya casado con Theresa Reynolds, quien también dejó su vida de religiosa, y con dos niños que criar, continúa viviendo su extraordinaria vida para honor y gloria de Dios.
Cuando una tormenta de proporciones épicas pegó en la Costa del Golfo, también marcó un tiempo tempestuoso en la vida de los Infante. Satanás, aún buscando herir al místico, envió siete demonios a sitiar su hogar y ver el modo de hacerlo caer en tentación o causarle sufrimiento. Los ángeles caídos influenciaron a toda su familia, hasta a los niños.
Gabriel tuvo que navegar a través de aguas turbulentas, manteniendo su castidad frente a muchas bellas tentaciones de forma femenina. Estuvo bajo un ayuno sexual forzado al hospedar bajo su techo a una familia con cinco miembros. Ya que pudo manejar bien la situación, los demonios manipularon las circunstancias en su vida para que tuviera que matar a dos malvados para fin de rescatar a una joven parejita de rehenes.
Theresa se encontró lidiando con los problemas de la menopausia a la vez que tenía que manejar a la familia de su primo viviendo en su casa bajo influencia satánica. Ante todo aquel estrés, buscó alivio aprendiendo golf. Su apuesto y joven instructor la sedujo hasta el adulterio. Los demonios se deleitaron, pero ella luego encontró el perdón y la reconciliación con Dios y su marido. La pareja sufrió mucho, pero superaron ese gran pecado.
A pesar que el Tejedor de Milagros, con ayuda de su pastor, fue capaz de repeler la posesión de su socia de negocios y limpiar la infestación diabólica alrededor de su casa, aquellos espíritus malignos fueron reemplazados por otro peor, buscando su chanza de derrotar al místico. Gabriel fue entonces despedido de su empleo. Sus niños fueron expulsados de la escuela, y su hogar quedó hecho cenizas por un incendio como una venganza satánica.
Ahora, desempleado y de nuevo sin hogar, Gabriel regresa a su viejo barrio a quedarse con su padrino. Mientras está ahí, encara a las fuerzas del mal una vez más, especialmente en la forma humana de un personaje formidable de su pasado quien obliga al místico a hacer algo que nunca había hecho. Durante este peligroso periodo, las identidades de Gabriel y Theresa son robadas y mal usadas; así pues, ¡ellos acaban muy endeudados, reputaciones arruinadas, y hasta van a parar a la cárcel!
Roberto G. Rosas Jr. es un hombre de familia, orador, pintor, poeta, cantante, escritor, sargento retirado de la policía de San Antonio Texas, y dueño de Miracle Weaver Creations LLC, una compañía multimedia de San Antonio, Texas. Nacido en Reynosa, México, Roberto ha estado viviendo en los Estados Unidos desde 1978. Ha publicado 9 libros acerca del Tejedor de Milagros en Inglés y también en español. Esta es la décima novela de la excitante serie, La Saga del Tejedor de Milagros.