Poemas seleccionados por el autor, Carlos Almira, de los tres volúmenes publicados bajo el título Una noche que dormía todo. Sin noticias.
El poeta Tao-Han dejó unos versos
y ninguna noticia de su vida,
fuera de la época Tang a la que pertenecen,
tan llena de sucesos, reales y legendarios.
Debió ocuparlo tan intensamente componerlos,
debieron absorverlo tanto que olvidó anotar
la fecha y el lugar de su nacimiento,
entre otras andanzas de su vida,
así como la fecha y las circunstancias de su muerte.
Como florece sencillamente el campo.
El tumulto.
Quiero hacerte el amor con un soneto.
Que nos vea la estrella matutina.
Cuando el saxo enmudezca por completo,
y la noche se esfume en cada esquina.
El blues encerrará nuestro amor quieto
en un beso, como una mandarina.
Y el humo esconderá nuestro secreto.
Y el alcohol dormirá nuestra rutina.
La vida nunca vuelve ni perdona
a quienes no se pierden en un beso.
Hazme el amor y sé tú mi madona.
Porque el fin del amor consiste en eso.
En roer cada día como un hueso,
en un tumulto que nos abandona.